Cada dado esconde un 7 en sus caras ocultas
Toma cualquier dado cúbico estándar y los números que no puedes ver siguen obedeciendo una regla: las caras opuestas siempre suman siete. El uno está frente al seis, el dos frente al cinco, el tres frente al cuatro. Ese equilibrio es tan antiguo que aparece en dados del valle del Indo de hace más de 4.000 años. Aun así, queda una elección oculta. Con el uno, el dos y el tres juntándose en una esquina, pueden ir en sentido horario o antihorario, dando dados zurdos y diestros. Los dados occidentales son casi siempre diestros; muchos dados chinos son zurdos.