Un gecko se adhiere sin pegamento ni ventosas
La pata de un gecko está cubierta por cerca de medio millón de pelos microscópicos llamados setas, cada uno dividido en unas mil puntas aún más finas, lo que suma alrededor de mil millones de puntos de contacto por pata. No usan ni pegamento ni succión. En cambio, las puntas se acercan tanto a una superficie que entran en juego débiles atracciones moleculares, las fuerzas de van der Waals. Un estudio de 2002 mostró que un solo pelo se agarraba igual de bien a superficies hidrófilas e hidrófobas, lo que significa que el truco funcionaría incluso en el vacío.