El primer plástico de verdad no tenía nada de la naturaleza
En 1907 el químico Leo Baekeland calentó fenol y formaldehído a presión dentro de una olla de acero que llamó el Bakelizer, de unos 1.5 metros de alto. De ahí salió el primer plástico sin un solo material natural, hecho por completo de moléculas ensambladas en el laboratorio. Duro, resistente al calor y buen aislante, marcó los inicios de la era eléctrica: radios, teléfonos, interruptores.