Unos aldeanos mataron el primer globo a horquillazos
El 27 de agosto de 1783, el primer globo de hidrógeno del mundo se alejó unos 21 km de París y cayó en un campo de Gonesse. Los aldeanos, que nunca habían visto algo así, lo tomaron por un monstruo caído del cielo y se le echaron encima con horquillas, guadañas y cuchillos hasta hacerlo jirones, y luego arrastraron los restos detrás de un caballo. El pánico fue tal que el gobierno mandó leer un aviso en las iglesias rurales, explicando que aquel extraño globo era solo una máquina, no un demonio.