El material natural más resistente es el diente de una lapa
Las lapas raspan las algas de la roca con una lengua en forma de cinta cubierta de hileras de dientes microscópicos. En 2015, investigadores de la Universidad de Portsmouth sujetaron astillas de uno de esos dientes bajo un microscopio de fuerza atómica y tiraron hasta romperlas, midiendo una resistencia a la tracción de 3 a 6.5 gigapascales, superando por poco a la seda de araña y rivalizando con la mejor fibra de carbono. La fuerza proviene de la goethita, un mineral de hierro que crece en nanofibras envueltas en proteína blanda, tan finas que el material no se debilita al hacerse más grande.