Suda su propio protector solar rojo
El hipopótamo pasa el día medio sumergido, pero en cuanto sale del agua su piel empieza a segregar un fluido espeso y aceitoso que se vuelve rojo en minutos y luego marrón. Los primeros observadores lo llamaron sudor de sangre, pero no es ni sangre ni sudor. La secreción contiene dos pigmentos que absorben la luz ultravioleta como un protector solar y además matan bacterias, protegiendo una piel que carece de verdaderas glándulas sudoríparas y que se corta constantemente en las peleas. El animal fabrica su propia loción cuando la necesita.