Infla airbags incorporados antes de impactar
El pelícano pardo caza lanzándose en picado, plegándose como una flecha y estrellándose contra el mar desde unos 18 metros de altura. Para sobrevivir al impacto infla una capa de sacos de aire situados bajo la piel de su garganta, pecho y alas, que amortiguan el golpe como plástico de burbujas. En el último instante también gira el cuerpo ligeramente hacia la izquierda, protegiendo la tráquea y el esófago, que bajan por el lado derecho de su cuello. Esos mismos sacos de aire lo devuelven enseguida a la superficie.