Duerme mientras se hunde en la oscuridad
En alta mar, durante viajes de alimentación que duran meses, el elefante marino del norte duerme solo unas dos horas al día, casi lo mínimo de cualquier mamífero. Lo logra buceando a gran profundidad y luego dejándose llevar: se da la vuelta sobre el lomo y desciende en espiral, en caída libre, durmiendo a menudo unos diez minutos a cientos de metros de profundidad antes de despertar y volver a la superficie a respirar. En 2023, registros cerebrales de focas salvajes captaron este patrón por primera vez.