Los elefantes escuchan con las patas
Un retumbo grave esconde un gemelo enterrado: la misma llamada hace temblar el suelo. La pata de un elefante está repleta de corpúsculos de Pacini sensibles a la presión, y las vibraciones suben por los huesos de la pata directamente al oído interno por conducción ósea, saltándose el tímpano. Estas ondas terrestres viajan a unos 20 hertz y pueden alcanzar a una manada a varios kilómetros de distancia, permitiendo que un elefante sienta una tormenta lejana, o una familia lejana, a través de las plantas de sus patas.