Los grillos cantan la temperatura
El canto de un grillo es un termómetro. Los músculos que mueven sus alas sonoras trabajan más rápido en el aire cálido, así que los cantos se aceleran al subir la temperatura. Para el grillo arborícola níveo la regla es sencilla: cuenta los cantos en 14 segundos y suma 40, y obtienes la temperatura en grados Fahrenheit. Observada por primera vez en 1897, la relación se cumple bien entre unos 55 y 100 grados.