Una medusa no tiene cerebro, corazón ni huesos
Una medusa se las arregla sin ninguno de los órganos que consideramos esenciales: ni cerebro, ni corazón, ni sangre, ni huesos. En lugar de un cerebro central funciona con una 'red nerviosa', una malla difusa de células nerviosas repartida por todo su cuerpo que detecta la luz, el tacto y las sustancias químicas y activa los músculos que hacen pulsar la campana. Es un cuerpo formado por cerca de un 95 por ciento de agua, gobernado por completo por reflejos, sin ningún centro de mando.