Esperan 17 años, y el número no es al azar
Las cigarras periódicas pasan 13 o 17 años bajo tierra y luego emergen todas a la vez. Ambos son números primos, y ese parece ser el punto: los depredadores que se reproducen en ritmos de 2, 3 o 4 años nunca pueden sincronizarse de forma fiable con un festín de año primo. Una camada de 13 años y otra de 17 coinciden solo una vez cada 221 años, lo que además evita que los dos ciclos se crucen y desdibujen su sincronía.