Rosa por dentro, verde por fuera, como una rodaja de sandía
Algunos cristales de turmalina crecen en capas de distinto color, con un núcleo de color rosa envuelto en una corteza verde. Corta un cristal así de lado a lado y el resultado es asombroso: un centro rosa rodeado de verde, idéntico a una rodaja de sandía. El rosa procede de trazas de manganeso captadas al principio del crecimiento del cristal, y el verde de hierro incorporado más tarde, registrando un cambio en la roca que lo rodeaba.