La primera grabación quedó sin poder reproducirse durante 148 años
El sonido se capturó por primera vez casi dos décadas antes de que alguien pudiera reproducirlo. En la década de 1850, un inventor arrastró una cerda, unida a una membrana vibrante, sobre papel ennegrecido con hollín de lámpara, dejando una línea ondulante que trazaba una voz. Solo pretendía que los garabatos se estudiaran a simple vista; no había forma de convertirlos de nuevo en sonido. Hasta 2008 unos investigadores no escanearon uno de estos trazos de 1860 y por fin escucharon la voz, 148 años tarde.