España tiró este metal por considerarlo inútil
Los buscadores españoles que cribaban los ríos de Colombia topaban una y otra vez con granos pesados y pálidos mezclados con su oro. Lo llamaron platina, «platita», y lo trataban como una molestia sin valor, llegando a arrojarlo de nuevo al agua. Funde solo cerca de los 1.768 grados Celsius, mucho más allá de cualquier fuego que tuvieran, así que no podían trabajarlo. El metal que desechaban hoy se vende por más que el oro que perseguían.