De noche casi se congela por completo
Para sobrevivir a las frías noches andinas, algunos colibríes entran en torpor, una minihibernación nocturna. Al metalura negra se le ha medido un enfriamiento desde los 40C del día hasta una temperatura corporal de 3.26C, la más baja jamás registrada en un ave, mientras su corazón pasa de unos 1,200 latidos por minuto a apenas 40. Al amanecer vuelve a calentarse y echa a volar, tras recortar cerca de un 95 por ciento de su gasto de energía nocturno.