A este árbol le arrancan la piel, y sigue vivo
El alcornoque (Quercus suber) es uno de los pocos árboles cuya corteza se puede arrancar por completo sin matarlo. Los recolectores retiran a mano la gruesa corteza externa, dejando al descubierto una capa interna de un naranja rojizo en carne viva, y el árbol simplemente genera un nuevo manto. Un mismo alcornoque puede volver a cosecharse cada 9 a 12 años durante 150 a 200 años, y da corcho más de una docena de veces a lo largo de su larga vida.