El gas del flotador de un alga kelp es en parte monóxido de carbono tóxico
El bull kelp sostiene sus largas frondas hacia la luz del sol con un único bulbo lleno de gas en la base, como un flotador incorporado. Curiosamente, el gas de su interior no es solo aire. Junto al oxígeno, la vejiga contiene una fracción pequeña pero real de monóxido de carbono —el mismo gas que vuelve mortales los gases de escape de los coches— en torno al 1 por ciento. Por qué el alga lo produce ahí sigue sin entenderse del todo. Un flotador grande contiene suficiente como para ser peligroso en un espacio cerrado.