Abajo entra alquitrán crudo; arriba sale perfume
Al alba, los carros descargan mercancía cruda a pie de calle en la sede del gremio: alquitrán de abedul, resinas toscas, pétalos aún húmedos del campo. Parte de ello huele a establo. Al anochecer, en la galería más alta, un perfume terminado sale del edificio — y nada en él huele a lo que entró. Entre la calle y el cielo hay siete galerías de trabajo. ¿Qué ocurre durante la subida?