El colmillo del narval es un diente del revés
El 'cuerno' en espiral del narval es en realidad su diente delantero izquierdo, que crece recto a través del labio hasta tres metros de largo. A diferencia de cualquier otro diente, su superficie está abierta al mar: hasta diez millones de terminaciones nerviosas recorren el núcleo hasta la piel, convirtiendo el colmillo en un sensor gigante que lee la temperatura, la presión y la salinidad del agua. El unicornio del Ártico lleva un nervio por fuera.