Su pico gigante es un radiador incorporado
El pico del tucán está recorrido por vasos sanguíneos que puede abrir y cerrar a voluntad. Al inundarlo de sangre caliente, el ave libera calor por esa superficie desnuda: estudios con infrarrojos muestran que así puede disipar entre el 5 y el 100 por ciento de su calor corporal, una de las mayores 'ventanas térmicas' de cualquier animal, comparable a las orejas de un elefante. En las noches frías apaga el pico y lo esconde para mantenerse caliente.