Las bandas del ágata crecen hacia dentro, de la pared al núcleo
Un ágata empieza como una burbuja de gas vacía en la lava que se enfría. Agua rica en sílice se filtra y la calcedonia —incontables fibras microscópicas de cuarzo— cristaliza en las paredes de la cavidad, luego capa a capa hacia el centro. Como las bandas siguen la forma de la burbuja, una cavidad angulosa produce nítidas líneas de 'fortificación' en zigzag, como un fuerte visto desde arriba. El dibujo no está pintado: es el registro de la piedra llenándose poco a poco de fuera hacia dentro.