Un cristal gris brillante captó alguna vez la radio del aire
La galena es el mineral del plomo, y crece en cubos plateados de caras lisas como espejos. En las primeras radios hacía el trabajo que luego harían la pila y el tubo: un fino alambre elástico, el bigote de gato, tocaba el cristal, y ese punto de contacto se comportaba como un semiconductor natural, dejando pasar la corriente en un solo sentido y arrancando una voz de las ondas. El efecto se mostró por primera vez en 1874.