Una foca ciega sigue a un pez que pasó hace 30 segundos
Los bigotes de una foca común no son simples antenas: leen la estela arremolinada que deja un pez. Con los ojos vendados y los oídos tapados, la foca engancha ese rastro hidrodinámico y lo sigue hasta 40 metros, incluso medio minuto después de que el pez haya pasado. La superficie ondulada del bigote anula el zumbido de su propio nado, así que solo le llega la turbulencia de la presa.