Copiar el tapiz del maestro — el millón de cruces entero
En la sala del gremio cuelga el último tapiz del viejo maestro: un valle entero al alba, mil hilos de ancho, mil de alto. Él ya no está, y el gremio quiere una copia. Los aprendices hacen la cuenta y palidecen — un millón de cruces, cada uno con su propia elección de hilo. Una vida entera de nudos. Y sin embargo el maestro lo tejió en un solo invierno. ¿Cómo?