Un bote de premio y una forma extraña de repartirlo
Noche de concurso en la aldea: cinco cocineros, cinco ollas humeantes, un puchero de hierro con monedas para repartir. Este año no hay jurado: los vítores de la multitud cortarán el premio en porciones. A medianoche, el cocinero que fue solo un poco mejor se queda casi todo, y aun así el guiso quemado gana dos monedas. ¿Qué regla seguía en secreto la calle?