El descenso simple usa un solo paso para mil millones de perillas.
El descenso de gradiente tiene una perilla que ajustas a mano: el tamaño del paso. Usa ese mismo número para mover cada peso del modelo —los mil millones, por igual—. Pero las pendientes en que están son muy distintas. Los buenos optimizadores lo arreglan dando a cada peso su propio ritmo, y una breve memoria de hacia dónde venía yendo.