Su inteligencia no queda fijada en el entrenamiento. Déjalo pensar más.
Los mismos pesos, el mismo modelo, pero dedica más esfuerzo en el instante en que responde y acertará más. Pensar es una perilla propia, aparte del tamaño. Como una larga exposición: una foto rápida del cielo nocturno muestra unas pocas estrellas; deja el objetivo abierto más tiempo y miles brotan de la misma oscuridad. No cambió nada salvo el tiempo que le diste.