Todas las máquinas del taller, y ni una curva
El aprendiz quiere una sola cosa del taller de chapa: un cuenco. Las máquinas remodelan acero todo el día — los rodillos estiran, las prensas cizallan y sesgan. Así que las encadena toda la noche, rodillo a prensa a rodillo, en cada orden que se le ocurre. Cada plancha sale distinta — y todas salen planas. Un taller entero de máquinas. ¿Por qué no sueltan ni una simple curva?