La única pieza que nunca puedes ensayar
Madame Iris enseña piano con un cajón cerrado con llave. Dentro espera la pieza del recital — la que oirán los jueces. Sus alumnos nunca la ven antes de esa noche. Al otro lado del pueblo, la academia rival lleva puliendo su pieza exacta del recital desde otoño, nota a nota. Lena, su alumna más nueva, por fin pregunta: ¿por qué esconder la única pieza que será calificada?