Un carro, un telar y una promesa que nadie cree
En un valle de tejedores, el sentido común es ley: un telar, un patrón. El telar de rayas teje rayas, el de rosas rosas, el de cuadros cuadros — y un patrón nuevo significa un año en el taller mecánico construyendo una máquina nueva. Entonces llega una forastera con un pequeño carro que trae un solo telar, y afirma que puede tejer todos los patrones del valle. Los tejedores se ríen. Ella pide hilo.