La calabaza de peregrino fue una cantimplora antes de que existiera la cerámica
El primer recipiente portátil de la humanidad quizá no fue de barro, sino una calabaza. La calabaza de peregrino se domesticó hace unos 10.000 años, entre las primeras plantas cultivadas, y se secaba para formar frascos, cuencos y flotadores estancos mucho antes de que se inventara la cerámica. Más extraño aún: es el único cultivo que crecía a ambos lados del Atlántico en tiempos precolombinos.