Noche, niebla, sin mapa — y una montaña que bajar
La niebla llegó antes de que se fuera la luz. Ahora Mira está en algún punto alto de la ladera: sin mapa, sin linterna, sin estrellas, con una niebla tan espesa que no ve sus propias botas. Abajo, en alguna parte, está el valle: calor, agua, refugio. No puede ver ni un paso del camino. Pero hay una cosa que la montaña no puede esconderle…