Un modelo pequeño puede hacer el trabajo de un gigante, si aprende del gigante.
El mejor modelo suele ser demasiado grande para usarlo donde hace falta: demasiado lento, demasiado caro. Así que lo encogemos. Pero el truco es este: el pequeño no aprende de los datos. Aprende del gigante mismo. Cómo sopesa una decisión el maestro enseña más que cualquier clave de respuestas.