Brillante al mediodía, en blanco al anochecer
Al mediodía la corte ve a Nera hacer lo imposible: traduciendo el tratado del mar, atrapa una frase de la página más nueva y la tuerce contra una cláusula de treinta páginas atrás, ahorrándole a la corona una fortuna. Al anochecer un emisario le pregunta por la súplica con que abrió la mañana — y ella lo mira como si nunca hubiera ocurrido. La misma mujer, el mismo día. ¿Cómo puede una mente ser ambas?