Dos aprendices, una cocina, un misterio
En la célebre cocina de Maro hay dos aprendices con los mismos cuchillos, los mismos hornos, los mismos siete años de servicio. Uno sabe cocinar para cualquiera — estibadores, embajadores, forasteros con nostalgia. El otro hace que todo, hasta un banquete de bodas, sepa levemente a grasa de taberna. Maro no le enseñó a ninguno una sola receta. Entonces, ¿qué fue exactamente lo que les dio de comer?