Puede describir algo que nunca estuvo ahí — y sonar totalmente seguro.
Hazle una pregunta a un modelo y la respuesta sale fluida, detallada, segura de sí misma — aunque sea pura invención. Como un espejismo en el desierto: el brillo de agua sobre la carretera ardiente parece totalmente real, más nítido que el propio asfalto. Jurarías que está ahí. No hay agua. Ese estar-seguro-de-lo-que-no-existe tiene nombre: alucinación.