Todo el truco: cada palabra puede mirar a todas las demás.
Tú lees una frase palabra por palabra. Un modelo no: suelta todas las palabras sobre la mesa de golpe y deja que cada una pregunte al resto, ¿quién de aquí me importa? Ese único gesto es la atención, y es el motor de casi todo: chat, código, imágenes. Lo demás es solo cómo pregunta cada palabra.